
su vida estaba hecha una maraña de situaciones, de las cuales poco a poco se estaba hartando, quizá no de la vida en si, pero si de cada una de las cosas que frente a ella desfilaban, sentimientos, altibajos, palabras, acciones, gestos, tantas cosas que estaban ocurriendo que no sabia explicar, que no sabia justificar.
era justo, acaso, que luego de tanta entrega estuvieran ocurriendo tantas cosas? era justo que luego de tanta dedicación recibiera palabras altisonantes y sin ternura? no, desde ningún punto de vista era justo, ni para ella ni para nadie.
acaso había hecho algo malo para merecer tanto? era tanto el karma que perseguía su vida, como para pensar que solo cosas malas ocurrían alrededor suyo? no, tampoco era lógico pensar en eso, pues no había sido una persona mala, ni con el mundo ni con las personas, al contrario, siempre dedicada, siempre considerada.
era acaso justo perderlo todo por una mala decisión, tomada solamente con el fin de mejorar? acaso le estaba prohibido soñar? acaso era pecado cerrar los ojos y esperar que las cosas fuesen como lo imagino al abrirlos? esperar que sus sueños se tornara realidad? no, pero tampoco es correcto tirarse al suelo y llorar porque las cosas no ocurren como uno espera.
era un caso tan duro, una situación tan complicada, que no parecía tener salida, llamo a quien pudo, no llamo a quien debía, corrió al lugar equivocado pidiendo apoyo, ni siquiera ayuda, trato en vano de corregir el rumbo, de encontrar la salida, y al verse de frente con paredes en todo caso, se sintió mas hundida que nunca, mas abandonada que siempre.
sintió que en lugar de obtener la respuesta, de encontrar la salida, echaba mas peso sobre sus hombros, echaba mas peso sobre su vida, se dio cuenta que las cosas no iban a funcionar, se dio por vencida y decidió tomar la salida fácil, decidió terminar con todo lo que tenia, porque no podía seguir con ello.
decidió dejar de lado lo que siempre quiso, decidió dejar de lado lo que tanto le lleno una vez, decidió que no mas, que nada mas iba a servirle a su vida, mas allá de la vida misma, mas allá del aire para respirar.
decidió que nada mas tendría valor en su vida, que nada mas tendría sentido en su vida, sintió que había fallado, que había fracasado un momento antes de cruzar la meta, pensó que había fallado en todo, que no había logrado nada, que todo había sido en balde, en vano.
sintió que la sombra del tiempo le acosaba, que le ahogaba, que le mataba, sentía que su tiempo había pasado, que estaba por vencer el contrato de la vida, y que no había conseguido nada de aquello que se propuso en un principio, que no había logrado nada y que toda su vida había transcurrido sin sentido alguno, que nada había salido bien y que todo había sido vivir sin existir, existir sin dejar huella, por lo tanto había sido desperdicio.
cuando ya no sabia que pensar, que hacer, como salir adelante, o tan siquiera pensar que algo bueno podría salir de todo eso y que podría tener alguna solución, se decidió a terminar con todo, a poner el punto final en la historia, a terminar con aquello que le estaba carcomiendo la existencia, decidió que ya no mas, que no había ni tiempo, ni esfuerzo, ni voluntad, ni ganas de hacer las cosas, ni seguir adelante con nada mas.
entonces fue que se dijo a si misma: ya no puedo mas, esto es inútil, no puedo continuar, no quiero continuar, definitivamente no vale la pena, es inútil, la única decisión que puedo tomar es ponerle final a todo, salir de una vez por todas y dejar todo atrás que cada cosa tome su propio rumbo, yo no puedo controlar nada más, así que finalmente, esto termino.